Moleiro preserva la ‘Biblia de San Luis’ en un ‘casi-original’
El Palacio de Benacazón acoge hasta el 18 de diciembre la exposición 'Códices Castellanos para Emperadores y Reyes'. Una muestra con 30 réplicas exactas de los manuscritos más lujosos.
TOLEDO / Como es habitual allá por donde recala el trabajo de Manuel Moleiro, es imposible escapar a la sensación / tentación de contemplar e incluso tocar los 'casi-originales' de los códices más lujosos e importantes de la historia de Castilla. Ahora, y hasta el 18 de diciembre, el Palacio de Benacazón acoge la exposición Códices Castellanos para Emperadores y Reyes en la que se muestran una treintena de réplicas exactas de los maravillosos manuscritos. Es esencial destacar que todos los trabajos realizados por el editor gallego reproducen con fidelidad absoluta las tintas, el papel, los oros y las platas, así como la encuadernación e incluso el olor del original.
La exposición recoge las réplicas de manuscritos que recorren la historia documental más representativa porque la obra más antigua, el libro de remedios Theriaka y Alexipharmaka de Nicandro de Colofón, se remonta al siglo II a.C., mientras que la más moderna, el 'AtlasMiller' fue creada en Portugal en 1565. Pero entre todas ellas -el Libro del Caballero Zifar; los Beatos de Girona, de San Andrés de Arroyo, de San Pedro de Cardeña, del Monasterio de Santo Domingo de Silos; el Cantar de los Cantares o el libro de los Comentarios al Apocalipsis- destaca la joya de la corona del archivo de la Catedral Primada de Toledo. Se trata del 'casi-original' de la biblia creada para un rey, la Biblia de San Luis, pieza incomparable a ninguna otra y que Moleiro ha querido acercar a medio mundo en una réplica que contiene sus 4.887 escenas bíblicas creadas a lo largo de 1.230 páginas distribuidas en tres volúmenes.
Es, como ya ha quedado demostrado, el manuscrito iluminado más fastuoso jamás creado. Por ello, y como representante del propietario de la obra -la Catedral de Toledo-, el deán de la misma, Santiago Calvo, presumió de un manuscrito «que se conserva desde hace siglos en nuestra Catedral y que ahora está a disposición de estudiosos y ciudadanos». Y es que no hay que olvidar que uno de los objetivos de Moleiro es el de preservar los originales mediante reproducciones exactas que ofrecen la posibilidad de ser estudiadas y miradas sin dañar el original. En este sentido, el editor lleva a cabo, además, una imprescindible tarea de recuperación porque la mayoría de los códices se encuentran disgregados por museos y bibliotecas de todo elmundo, por lo que sus ediciones otorgan la visión completa, un lujo con el que no cuentan los propietarios de los originales incompletos.
De hecho, la mayor parte de la Biblia de San Luis se encuentra en el tesoro de la Catedral pero, como apuntó Moleiro, «hay un pliego de 16 páginas, ocho folios, que se conservan en la Pierpont Morgan del Museo Metropolitano de Nueva York», y es precisamente uno de los pliegos más importantes porque está la firma de la biblia donde consta el nombre de la persona que lo patrocinó, Blanca de Castilla que fue la madre de Luis IX, junto a los directores de la obra y el miniaturista.
La llamada 'Biblia Rica de Toledo', así nombrada por Alfonso X 'El Sabio' quien procesaba una altísima estima por esta biblia, constituye un indispensable documento medieval porque en sus medallones está representado el mundo de la primera mitad del siglo XIII; es un códice escrito en latín y pintado en París entre 1226 y 1234 que contiene una intención pedagógica porque estaba destinada a la formación del joven rey.
CM