Theatrum sanitatis es una espaciosa reunión de saberes enciclopédicos referidos a la medicina, o, si se quiere, referidos a la naturaleza humana y a la vasta naturaleza que la rodea. Es una obra fascinante por su colo¬rido, por su variedad, por la absoluta belleza de las láminas, por la información que aporta y también, ¡,por qué no?. por los consejos prácticos que da. Este códice pictórico conservado en la Biblioteca Casanatense de Roma aporta datos muy precisos sobre la indumentaria, la arquitectura. el paisaje. la meteorología, la ali¬mentación, el mobiliario. los ofi¬cios, etcétera. de la Edad Media. y de modo especial (tal es su objetivo prioritario) ofrece rece¬tas sencillas y de aplicación fácil para preservar la salud. «¿Qué podría interesar más a los estra¬tos sociales privilegiados de la Edad Media. de ahora y de siem¬pre. que conservar la salud con cl mínimo esfuerzo?». se pregunta Manuel Moleiro el editor de esta obra. Nada más apropiado, por tanto, que estas «Tablas de salud» de Ibn Burlan, el cual, médico sensato, reconoce que «los hombres sólo quieren de las obras los beneficios y no las demostraciones o definiciones-. Se trata. pues, además de las muchas cosas que se ha dicho de ella, de una obra de divulgación. O, como escribe José M. López Piñero en el prólogo a esta espléndida edición (Manuel Moleiro Editor, Barcelona. 1999): «El "Theatrum Sanitatis" y la serie de códices miniados a la que pertenece no tienen ningu¬na relación con la medicina basa¬da en las creencias mágico-reli¬
aiu.a,. Por el contrario. con atlas de lujo destinados a divulgar entre los príncipes y poderoso, las normas higiénicas de la medi¬cina racional de la Baja Edad Medía». Como preámbulo indis¬pensable para situar al "Thea-trum sanitatis», López Piñero critica el tópico que considera como «milenio de barbarie,. o «época de tinieblas» al período comprendido entre el año 476, aproximadamente, y cl despertar renacentista, «La valoración negativa de la Edad Media, pro¬cedente del Renacimiento y degradada por el positivismo vulgar --escribe-es un grave obs¬táculo para situar de manera ade¬cuada el contenido de este códice miniado de la Biblioteca Casana-tense». Códice que contiene los principios de una medicina racio¬nal, fundamentada en Galeno de Pérgamo y en I Hipócrates de Cos. El autor de quien procede, Abu-I Hasan a-Mujtar Ibn Butlan, era un médico cristiano. nacido en Bagdad a comienzos del siglo XI. En el año 1047 emprende un largo viaje por Alepo Antioquía y Laodicea, hasta llegar a El Cairo, donde permanece durante tres años. empeñado en ardua polémica sobre cuestiones médi¬cas y filosóficas con Ali ibn Rid¬wan, comentarista de Galeno. En 1092 marcha a Constantinopla y de allí de nuevo a Antioquía, donde ingresa en un monasterio en el que muere en 1068. «Thea¬trum sanitatis» es el resumen de la traducción latina de sus <,Tía¬has de la salud» o "Taqwin al sihha». y su asunta son •das seis cosas que necesita cualquier hombre para el mantenimiento cotidiano de su salud, con su,
normas y acciones", F,1, ..seis cosas no naturales son la ali¬mentación, el aire _v el ambiente. el movimiemo y el reposo, el sueño y la vigilia, las secreciones y las excreciones, y, finalmente, los movimientos o afectos del ánimo.
El recetario es muy escueto, y se apoya siempre en la efectivi¬dad de la lámina. de la que es comentario. Cada receta consta de dos a tres líneas, en las que se describe cl objeto, se señala su grado mejor, se especifican sus beneficios y perjuicios, y se aporta el remedio del perjuicio. Por ejemplo: la naturaleza de los garbanzos es caliente y húmeda en primer grado: los mejores de los gruesos sin corroer: favore¬cen el esperma y perjudican los abscesos de los riñones y la veji¬ga, y se remedia el perjuicio con semillas de adormidera Y así se describe todo lo que es posible describir: el agua de cebada. la mostaza. las lechugas, las cuatro estaciones. los vientos. la leche agria. el queso frasco. los faisa¬nes, las carne, de cervatillo, las carnes fritas, el ámbar, los lan¬gostinos, el vino añejo oloroso, el agua de lluvia. la nieve y el hielo, la miel, el alcanfor. la caza en el campo, las habitaciones invernales (que producen sed y provocan que la comida no se digiera: advierto ahora que vamos hacia el invierno). las velas. la vergüenza. la ira, la ebriedad, los vestidos de seda. el sueño, los instrumentos musica¬les, el arte de narrar cuentos... Todo un saber enciclopédico que abarca el mundo y nos permite contemplarlo en su abigarrada belleza.
Preferencias sobre cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Para obtener más información puedes leer nuestra política sobre cookies. Puedes aceptar todas las cookies, configurarlas o rechazar su uso haciendo click en alguno de los botones que encontrarás a continuación.