Una exposición muestra una treintena de códices
El Palacio de Benacazón acogerá desde hoy y hasta el 18 de diciembre la muestra de códices castellanos, en la que podrá contemplarse la Biblia de San Luis
El Centro Cultural Palacio de Benacazón inaugurará esta tarde la exposición titulada Códices castellanos para emperadores y reyes, muestra en la que entre los libros expuestos destacan los tres volúmenes de la Biblia de San Luis, cuyo original se encuentra custodiado en la Catedral Primada de Toledo y que ocupa uno de los lugares preferentes dentro del rico patrimonio del templo. Es una Biblia moralizada escrita en latín, que por su extraordinaria belleza se conoce también con el nombre de "Biblia Rica de Toledo", informa la Obra Social y Cultural de Caja Castilla- La Mancha.
Junto a esta joya bibliográfica, se presentan más de treinta "casi originales", fieles reproducciones de códices conservados en las bibliotecas más importantes del mundo, como la British Library de Londres, Biblioteca Casanetense, Biblioteca Nacional de Rusia en San Petersburgo, Metropolitan de Nueva York, Bibliothèque Nationale de France.
Por otro lado, aparte de la Biblia de San Luis, los libros más destacados por su riqueza e historia de que se podrá disfrutar en la muestra son El Beato de Girona, El Libro del Caballero Zifar y El Libro de Horas de Juana la Loca. Estos cuatro códices sirven como ejemplo de los tesoros que podrán admirarse en el Palacio de Benacazón, que se remontan en el tiempo al siglo II antes de Cristo el más antiguo, Theriaka y Alexiphamarka de Nicandro, y el más próximo el Atlas Miller, pintado en Portugal en 1565.
La organización señala que se ha elegido Toledo como sede de la exposición por ser uno de los principales centros difusores de la cultura europea durante el reinado de Alfonso X El Sabio; donde después de ocho siglos se acogen algunos de los códices iluminados que más han marcado la historia de Castilla, incluso su propia génesis. Estos códices, pintados para emperadores y reyes, han sobrevivido, en muchos casos, con importantes mutilaciones ocasionadas, casi siempre, por la codicia sin límites de los poderosos, unida a una dosis de ignorancia destacable. Si han llegado hasta nosotros es porque, desde su misma concepción, fueron considerados lo que son: tesoros de valor inigualable. Este fue su seguro de vida y al mismo tiempo su billete de viaje, de mano en mano, como símbolo de poder de los soberanos de turno y, en menos ocasiones, como tributo obligado o muestra de amor y generosidad.
La exposición será inaugurada con una conferencia a cargo de Ramón Gonzálvez Ruiz, archivero emérito de la Catedral Primada de Toledo, quien hablará sobre La Biblia de San Luis: Una Biblia para un rey.