De la edición como una de las Bellas Artes

De la edición como una de las Bellas Artes


De la edición como una de las Bellas Artes

El sello Moleiro Editor es la casa más prestigiosa del mundo especializada en la reproducción de joyas bibliográficas medievales 
   

A poco más de una década de su nacimiento, el sello Moleiro Editor, con sede en el barcelonés barrio de Gràcia, se ha ganado el podio internacional en su especialidad: la reproducción de códices, mapas y manuscritos iluminados del Medioevo comprendidos entre los siglo VIII y XVI. Instituciones, museos y bibliófilos de todo el mundo se disputan los limitados volúmenes de la casa editora. Más que de meras reproducciones facsimilares, se trata de verdaderas obras de arte que surgen de la sabia combinación entre la tecnología punta y el paciente trabajo artesanal en cada una de sus fases de realización. El resultado es una copia perfecta que no se diferencia del original, ni siquiera en las huellas que el paso del tiempo ha dejado en sus páginas.

«Si tuvieran vida, serían clones», bromea orgulloso Manuel Moleiro, el artífice de la duplicación de estas piezas únicas por antonomasia, condenadas hasta ahora a dormir en las inviolables vitrinas de los principales museos. Las réplicas de Moleiro permiten recuperar un patrimonio cultural e iconográfico incalculable, abrirlo a la consulta y al estudio de los especialistas y trasladarlo sin riesgo, en tanto que dobles, en exposiciones itinerantes.

Con 30 títulos editados, el catálogo de la casa Moleiro es tan exquisito como exclusivo. «Sólo reproducimos obras maestras, concebidas en su momento para reyes o papas», aclara el editor.En efecto, se trata de códices y manuscritos iluminados con miniaturas que rescatan lo mejor del arte románico y bizantino enriquecidas en muchos casos con incrustaciones en oro y plata. Las réplicas de Moleiro, dada su extrema fidelidad al original y su carácter limitado, siguen cumpliendo, en cierto sentido, la misma función porque se han convertido en el regalo protocolar preferido entre diplomáticos y mandatarios. Juan Pablo II, el Príncipe de Asturias o George Bush, entre otros, han sido agasajados con un libro de Moleiro.

La obra más antigua de catálogo es el Theriaka y Alexipharmaka del sigo X, el primer tratado médico occidental del que se tiene noticia, del poeta y médico Nicandro. La más reciente data de 1554. Se trata del Atlas Universal de Diogo Homen, el más prolífico y adelantado cartógrafo de la escuela portuguesa. Entre ese abanico temporal destacan verdaderas joyas bibliográficas como el Salterio Glosado Anglo-Catalán, novedad editorial presentada recientemente en Barcelona. Un códice comenzado en Canterbury hacia 1200 y acabado en Cataluña en 1340 que conjuga lo mejor de la escuela pictórica inglesa y mediterránea de influencia italiana, «de la mano de Ferrer Bassa, el más destacado iluminador catalán del siglo XIV que influyó de manera determinante los patrones de ilustración». «Esta obra es un ejemplo del internacionalismo de la cultura ya en la temprana edad media», comenta el editor.

Pero a la hora de señalar la obra más valiosa de su catálogo, Moleiro no lo duda: la Biblia de San Luis. La obra piadosa, concebida en París entre 1226 y 1234 por Guillermo de Auvergne e iluminada con 4.887 medallones con escenas de la historia bíblica, es en la actualidad el tesoro bibliográfico más importante del cristianismo. Sin embargo, cualquiera puede adquirir una réplica perfecta de esta «pinacoteca encuadernada», como la llama Moleiro, por 15.000 euros. «Si la editorial fuera alemana, costaría el doble, pero yo no hago esto por dinero», aclara el editor. De hecho, como las suyas son ediciones limitadas a 987 ejemplares e irrepetibles, y los ejemplares van numerados y autentificados por acta notarial, una vez agotada la tirada su cotización se dispara. Tal es el caso del códice Beato de Fernando I y Doña Sancha que al agotarse ha sextuplicado su valor inicial.

Sin embargo, Moleiro se desentiende de esa especulación porque le asigna a su trabajo una función social. Prueba de ello es el volumen complementario con el que acompaña sus réplicas en el que recoge los principales estudios internacionales estilísticos e iconográficos sobre la obra en cuestión. «Es una forma de perpetuar un patrimonio cultural muy frágil», apunta el editor recordando la reciente tragedia de la biblioteca de Weimar, «acercarlo a las principales universidades para su estudio y, en algunos casos reconstruir su unidad original», añade. Porque muchos códices se encuentran desmembrados en distintos museos alrededor del mundo.

La única preocupación de Moleiro es la absoluta fidelidad al original y para ello no escatima los esfuerzos. Cerca de un centenar de especialistas intervienen en la fabricación de cada réplica en un laborioso proceso que puede llegar a demorar más de dos años. De las cinco fases de producción: fotografía, preimpresión, corrección de pruebas, impresión y encuadernación, Moleiro se encarga personalmente de la primera y tercera fases. A pesar de utilizar tecnología punta y pigmentos naturales como antaño, Moleiro ajusta artesanalmente la gama cromática mediante una paciente comparación con el original. «He llegado a tirar ocho toneladas de pruebas», confiesa. El soporte de impresión se fabrica a mano, para lograr la misma textura de pergamino original, al igual que le curtido de pieles de las cubiertas, y la encuadernación artesanal sigue los mimos cánones medievales. «Yo mismo me sorprendo porque la final del proceso la copia y el original no se distinguen ni siquiera por el olor», confiesa el editor.

MATIAS NESPOLO

 

Préférences en matière de cookies

Nous utilisons des cookies propres et de tiers pour améliorer nos services en analysant vos habitudes de navigation. Pour en savoir plus, vous pouvez lire notre politique en matière de cookies. Vous pouvez accepter tous les cookies, les configurer ou refuser leur utilisation en cliquant sur l’un des boutons ci-dessous.