Entre códices anda el juego
La Biblioteca Pública inaugura el 14 de octubre una exposición de treinta facsímiles de alta calidad de libros escritos entre los siglos VIII y XVI
LLEIDA / Del 14 al 20 de octubre la Biblioteca Pública de Lleida podría ser la imaginada por Umberto Eco en El nombre de la Rosa. Podrán verse 30 códices de incalculable valor escritos entre los siglos VIII y XVI. La exposición Tresors Bibliogràfics i Mapes reúne códices facsímiles de la prestigiosa editorial Moleiro, especializada en la reproducción de manuscritos medievales. De hecho, Moleiro define sus obras como "casi originales". Un acta notarial certifica cada uno de los 987 ejemplares que se editan de cada códice, en los que no sólo se reproducen fielmente las ilustraciones, también se fabrica a mano un papel del mismo tacto y grosor que un pergamino. La catedral de Ronda, en Málaga, expuso estas joyas que fueron visitadas por 20.000 personas, según la editorial. No es para menos. El Beato de Liébana del monasterio de San Pedro de Cardeña, por ejemplo, está disperso entre el Museo Arqueológico Nacional, el Metropolitan Museum of Art y la Biblioteca Francisco de Zabálburu, así que por primera y única vez desde la Edad Media podrán admirarse las 51 miniaturas de espectacular belleza que se conservan. También se podrá apreciar el de Santo Domingo de Silos, del XI, conservada en la British Library de Londres. Tampoco faltarán a la cita la Biblia de San Luis (s. XIII) de la catedral de Toledo, considerada el tesoro bibliográfico más importante del cristianismo. Es una Biblia encargada por Blanca de Castilla para la educación de su hijo, el que sería el rey San Luis. Otro de los reclamos de la muestra serán los mapamundis y los atlas de los siglos XV y XVI, así como libros de medicina, entre los que destacan Theriaka y Alexipharmaka del médico y poeta Nicandro.
La primera imagen del golf
Los amantes del golf tampoco pueden perderse la muestra, ya que descubrirán un Libro de Horas de 1530, de la British Library, en el que se documenta la primera imagen de gente practicando este deporte. Es sólo un ejemplo de lo que esconden estos códices "casi originales".