La joya más preciada de Isabel I
El editor M. Moleiro presenta la réplica exacta del códice de estilo flamenco de Isabel la Católica, que se conserva en la British Library de Londres
LOGROÑO. El editor M. Moleiro presentará en Logroño la recién publicada réplica del Breviario de Isabel la Católica, un códice único por la singularidad y la calidad de sus miniaturas, y cuyo manuscrito original se encuentra en la Biblioteca Británica de Londres.
Se trata de una interesante exposición que permanecerá en el Ayuntamiento de Logroño entre el 10 y el 20 de junio, y cuya inauguración tendrá lugar el mismo día 10, a las siete de la tarde. Su título es 'Un códice exquisito: el Breviario de Isabel la Católica'.
La muestra será complementada por diferentes actividades, entre ellas una conferencia homónima a cargo de Elisa Ruiz, catedrática de Paleografía y Diplomática de la Universidad Complutense de Madrid y profesora emérita, que tendrá lugar el día 15, a las ocho y cuarto de la tarde, en el salón de actos de la Casa Consistorial. El códice de la reina Isabel I fue concebido como el más lujoso de los breviarios flamencos, de finales del siglo XV, a imagen de los que otros monarcas guardaban como oro en paño. De hecho, cada página fue magistralmente iluminada por los pintores más destacados de Flandes, aunque con un cuerpo de texto algo mayor que el empleado en el paradigmático 'Libro de horas'. En este sentido, es digna de resaltar la particularidad de que la media docena de maestros que intervino en la confección del breviario hizo hincapié en las escenas que representan la construcción, destrucción y reconstrucción de Jerusalén y de su Templo, así como en escenas festivas, con músicos y cantantes al estilo del primer Renacimiento, dirigidos por el rey David.
El pintor principal del breviario fue el Maestro del Libro de Oración de Dresde, artista que destaca por la expresividad narrativa de sus imágenes, por su capacidad de dar vida y movimiento a sus escenas. El segundo de los colaboradores fue Gérard Horenbout, conocido como el Maestro de Jaime IV de Escocia, autor también del excelente Libro de Horas de Juana I de Castilla, y uno de los primeros iluminadores flamencos en adoptar elementos renacentistas.
Se sabe que Isabel la Católica recibió el manuscrito poco antes del año 1497 como regalo de conmemoración del doble matrimonio de sus hijos, los infantes Juan y Juana, con los del emperador Maximiliano de Austria y la duquesa María de Borgoña, Margarita y Felipe. Cuando la reina falleció en 1504, el breviario desapareció durante los tres siglos siguientes -bien pudo ser expoliado de El Escorial durante la invasión napoleónica-, hasta que en el siglo XIX volvió a la luz en la colección de John Dent, bibliófilo, banquero y miembro del Parlamento inglés. En la actualidad se encuentra en la British Library londinense, desde que lo comprara a otro coleccionista particular en 1852.