Toledo acoge los códices más brillantes de Occidente
El Canónigo Archivero de la Catedral, Ramón Gonzálvez, desentrañó algunos de los secretos mejor guardados de la Biblia de San Luis, "una obra propia de reyes"
Los tesoros que se pueden admirar en el Palacio de Benacazón hasta el próximo 18 de diciembre son "casi originales" de los códices editados por Manuel Moleiro, es decir, réplicas exactas de los manuscritos que reproducen con fidelidad absoluta las tintas, el papel, los oros y las platas, la encuadernación, los añadidos por su dilatada historia, incluido el olor del original. El resultado final es abrumador: resulta materialmente imposible distinguir la copia del original. La obra más antigua, el libro de remedios Theriaka y Alexipharmarka de Nicandro de Colofón, se remonta al siglo II antes de Cristo, mientras que la más moderna, el Atlas Miller, fue pintada en Portugal en 1565.
Una de las joyas con las que cuenta la exposición es el Libro del Caballero Zifar, la primera novela escrita en castellano, en torno a 1304, por Ferrán Martínez.
Entre las joyas que aparecen expuestas también se encuentra la Biblia de San Luis, con sus 4.887 pinturas en escenas bíblicas historiadas e iluminadas a lo largo de 1.230 páginas distribuidas en tres volúmenes.
Tampoco se puede pasar por alto el "best seller de la Edad Media", es decir, el libro de los Comentarios al Apocalipsis, escrito por el monje beato en el Monasterio de San Martín de Turieno, en Liébana, en el año 776, gozó de enorme difusión en la Edad Media, por lo que se copiaron numerosos ejemplares. Esta muestra exhibe cuatro de los Beatos más hermosos que nacieron en Castillo, el Beato de Girona, el de San Andrés de Arroyo y el Códice de San Pedro de Cardeña.
La calidad de estas obras han despertado calificativos de la talla de Francisco Rico, de la Real Academia de Española. Él aseguró a este respecto que el Libro del Caballero Zifar es "la reproducción de un códice, en especial si hecha con el increíble primor del vecino Caballero Zifar, no es simplemente un lujo para bibliófilos, una inversión para coleccionistas o una pieza reservada para bibliotecas. La pulcritud de Manuel Moleiro en duplicar exactamente vitela y papel, corte y textura de los folios, colores, fondos y oros, encuadernación y guardas, no se queda en un alarde de esmero y noble artesanía: la materialidad del facsímil, apenas discernible del propio manuscrito parisiense, nos restituye no pocas de las dimensiones que hacen del Zifar algo más que..." Rafael Ramos, profesor de la Universidad de Gerona aseguró que, "es aquí donde el buen hacer de Manuel Moleiro hace que su editorial sea la mejor preparada para este trabajo, la única que podía superar este reto dignamente. El resultado final, en el caso del Libro del Caballero Zifar, es abrumador".
BIBLIA DE SAN LUIS
Fue creada para educar al Rey Luis IX de Francia
La Biblia de San Luis fue creada entre 1226 y 1234. Tiene un tamaño de 42 centímetros de alto por treinta de ancho. Consta de tres volúmenes de 1230 páginas, 4.887 escenas bíblicas, históricas e iluminadas gracias al trabajo realizado actualmente por Moleiro, en su clara apuesta por la cultura.
Históricamente se ha pensado que es una obra hecha y concebida para la educación del rey Luis IX de Francia, San Luis, por orden de su madre Blanca de Castilla. Algunos incluso aseguran que la Edad Media al completo puede ser leída en esta Biblia, una Biblia moralizada, de gran formato y espectacularmente decorada que la convierten en toda una joya de tal alto valor que Alfonso IX el Sabio consideró digna sólo de reyes. En definitiva, una obra preciosista de una gran valía que ha visto, nuevamente la luz, gracias a esta gran reedición.