Beato de Liébana, códice del Monasterio de San Pedro de Cardeña, Burgos

Beato de Liébana, códice del Monasterio de San Pedro de Cardeña, Burgos f. 106r, El Anticristo da muerte a los dos testigos

Volver

f. 106r, El Anticristo da muerte a los dos testigos

Como advierte Williams, aunque la storia relata que la muerte de los testigos viene de mano de la bestia del abismo, la explanatio confiere el crimen al Anticristo. Aunque la talla de éste sobrepasa las dimensiones humanas en los Beatos de Osma, Escalada, Valcavado y Fernando I, disminuye un tanto en Gerona, hasta tomar la altura del resto de los personajes, en Cardeña y Manchester (f. 138v). De nuevo es Magio quien proporciona la fuente iconográfica para la rama II, el cual para la representación de la ciudad debió de adoptar convenciones de un arquetipo anterior. La ilustración se distribuye en dos cuerpos, mucho más grande el superior, destinado a la destrucción de Sodoma y Egipto por el Anticristo. Esta identificación está en contradicción con la siguiente indicación de donde también su Señor fue crucificado, es decir, Jerusalén. De hecho se insiste en dicha identificación en la inscripción Ubi antichristus civitatem iherusalem subvertit, variante adoptada en todos los códices excepto Osma [subvertens]. Un grupo de soldados del Anticristo ataca la ciudad, tomado indudablemente en Lucas (XXI, 24): Y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que se cumplan los tiempos de las naciones. Bajo el arco de acceso se agolpa un nutrido grupo de fieles, las víctimas. En el registro inferior un soldado al frente de un grupo degüella a Elías tras haber dado muerte a Enoch. Éste aparece desnudo según las convenciones de la época, no respetadas en el Beato de Arroyo, donde los dos aparecen vestidos (f. 106v).
La ilustración del Beato de San Pedro de Cardeña respeta la tradición iconográfica, aunque se ha prestado especial protagonismo a la arquitectura, cuyo sentido volumétrico ha sido resaltado a base de perspectiva invertida. Se ha sustituido el arco de herradura tradicional por un arco de medio punto, de acuerdo con el estilo románico. Los instrumentos de los guerreros son absolutamente realistas: grandes espadas y lanzas, así como los cascos de los soldados. Esta espléndida ilustración, que ocupa la mayoría del folio, ha sido pobremente interpretada en el Beato Rylands, donde se ha reducido de tamaño y de calidad. Se han transformado algunos elementos, como la sustitución de los escudos alargados por rodelas.

Ángela Franco Mata
Jefa del Departamento de Antigüedades Medievales del Museo Arqueológico Nacional
(Fragmento del libro de estudio Beato de Cardeña)


Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Saber más x