Beato de Liébana, códice de Fernando I y doña Sancha

Beato de Liébana, códice de Fernando I y doña Sancha f. 230v, El Cordero vence a la bestia, el dragón y el falso profeta (Apoc. XVII, 14-18)

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f. 230v, El Cordero vence a la bestia, el dragón y el falso profeta (Apoc. XVII, 14-18)

Los reyes lucharán contra el Cordero, dice el texto, que los vencerá. Además se cuenta de la ramera que será aborrecida, desnudada, sus carnes serán comidas y ella quemada. Los matadores de la mujer darán su reino a la bestia hasta que se cumplan las previsiones de Dios. La mujer, se insiste finalmente, es la gran ciudad que tiene poder sobre los reyes de la tierra.

Este texto en apariencia algo contradictorio, como son con frecuencia las visiones, no va a ser respetado por los artistas de la segunda familia hasta la época del Beato de Fernando I. Se diría que el Beato de Burgo de Osma es el más fiel al Apocalipsis, porque los protagonistas de la historia son el Cordero, los reyes de la tierra y la ramera desnuda, aunque no se olvida a la bestia y al dragón. En el Beato de Magio (f. 200), en el de Valcavado (f. 165v) o en el de Gerona (f. 213), la inscripción en la parte superior es muy clara: afirma que el Cordero venció al falso profeta, al dragón y al diablo que es la bestia, y la iluminación se organiza de acuerdo con ello.

En el Beato de Fernando I falta la inscripción, pero la miniatura indica que se tuvo en cuenta lo dicho en los otros códices. Una parte muy importante de la zona alta está ocupada por un cielo azul lleno de estrellas en el que reina el Cordero. En la zona de tierra, más que la batalla se ven sus resultados. Dos bestias, no una, como si en la segunda se quisiera representar el falso profeta, un dragón-serpiente y los reyes desnudos que han sido aniquilados por el Cordero, por lo que se ven como flotando en un espacio indefinido.

En el Beato de Magio se encuentran aún signos de lucha, porque dos hombres armados con una espada y otra arma indefinida y defendidos con rodelas, se enfrentan a la bestia. Hay otra incoherencia, porque aunque la lucha existe y la bestia conserva el cuerpo entero, se ve una cabeza y una para cortadas en ese estado flotante. Mientras se mantiene más o menos la composición en el Beato de Gerona, el de Valcavado se acerca mucho al Beato de Facundo.

Sería interesante encontrar una solución a este estado de cosas. Podríamos recurrir a la explicación de que los miniaturistas se encontraron con un modelo procedente de un Comentario al Apocalipsis a la hora de concebir esta obra, incluida la inscripción, lo cual sería razonable. Pero la incongruencia entre imagen, texto y explicación sería tal que pronto se introdujeron modificaciones que tampoco aclaraban nada, pero indicaban una cierta perplejidad. Algunas miniaturas, como la del Beato de Valcavado, están muy dañadas, pero parecen de escasa calidad.

Joaquín Yarza Luaces
Universidad Autónoma de Barcelona
(Fragmento del libro de estudio Beato de Fernando I y Doña Sancha)


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