Las Muy Ricas Horas del duque Jean de Berry

f. 8v, Agosto


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Quien más contribuye a identificar la acción que se desarrolla en esta bucólica escena es la figura situada en el margen derecho: un halconero que tiene dos aves posadas en su guante y observa al caballero ataviado con túnica azul clara, que examina la caza. Este caballero lleva a la grupa a una joven vestida de marrón con guantes rojos, a la que sigue el mismo caballero de túnica azul eléctrico de la iluminación del mes de mayo, el de los fastuosos bordados dorados en forma de flor y la capa azul lapislázuli. También él permite que en su mano izquierda se pose un pajarillo. De hecho, esta imagen en concreto resulta especialmente propicia para comentar el interés de los Limbourg por integrar en sus personajes en un entorno rebosante de naturaleza, tanto a base de flora como de fauna. Prueba de ello no sólo son los pájaros que revolotean ni los caballos en los que van montados los nobles, sino también los perrillos que juguetean a su alrededor. La nota romántica la aportan el caballero y la doncella del extremo izquierdo, quienes, visiblemente ajenos al desarrollo de la caza, inclinan sus cabezas en un gesto de manifiesta intimidad.

El escenario, esta vez perfectamente identificable, es Étampes, un latifundio también perteneciente al duque de Berry, vecino de la localidad de Dourdan. En vida, Jean de Berry llegó a poner ambas extensiones a disposición del Duque de Orleáns. En el centro del castillo se erige la Torre Guinette, de forma cuadrangular, que todavía sigue en pie.

 


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Quien más contribuye a identificar la acción que se desarrolla en esta bucólica escena es la figura situada en el margen derecho: un halconero que tiene dos aves posadas en su guante y observa al caballero ataviado con túnica azul clara, que examina la caza. Este caballero lleva a la grupa a una joven vestida de marrón con guantes rojos, a la que sigue el mismo caballero de túnica azul eléctrico de la iluminación del mes de mayo, el de los fastuosos bordados dorados en forma de flor y la capa azul lapislázuli. También él permite que en su mano izquierda se pose un pajarillo. De hecho, esta imagen en concreto resulta especialmente propicia para comentar el interés de los Limbourg por integrar en sus personajes en un entorno rebosante de naturaleza, tanto a base de flora como de fauna. Prueba de ello no sólo son los pájaros que revolotean ni los caballos en los que van montados los nobles, sino también los perrillos que juguetean a su alrededor. La nota romántica la aportan el caballero y la doncella del extremo izquierdo, quienes, visiblemente ajenos al desarrollo de la caza, inclinan sus cabezas en un gesto de manifiesta intimidad.

El escenario, esta vez perfectamente identificable, es Étampes, un latifundio también perteneciente al duque de Berry, vecino de la localidad de Dourdan. En vida, Jean de Berry llegó a poner ambas extensiones a disposición del Duque de Orleáns. En el centro del castillo se erige la Torre Guinette, de forma cuadrangular, que todavía sigue en pie.

 


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