Beato de Liébana, códice del Monasterio de San Pedro de Cardeña, Burgos

f. 96r, El ángel de la segunda trompeta: el monte en llamas arrojado al mar


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Tanto la rama IIa como la IIb figuran de manera similar la ilustración estructurada de forma cuadrada, ideada sin duda por Magio. Como en el Beato de Escalada, los miniaturistas de Gerona, Valcavado y Fernando I disponen primorosos marcos, modalidad que evoluciona hacia la sencillez en el Beato de San Pedro de Cardeña, donde no figura la inscripción mons ardens, presente en el Beato Rylands. La ilustración de aquél constituye una de las más brillantes y coloristas de su autor, que incluye tonos sepias, azules, rojos, verdes y oros, en un derroche de elegancia y buen manejo del dibujo. Se suprimen algunos detalles, como los barcos hundidos y los peces en el mar, que en cambio en el Beato de Arroyo conforman una página narrativa y fiel de las naves del momento. Como advierte Williams, la presencia de los hombres desnudos muertos sólo se justifica como víctimas de los barcos zozobrados. El número de aquéllos coincide con el de Valcavado. En el Beato de Manchester (f. 127v) se aumenta a seis el número de muertos, como en el Beato de Gerona.

Ángela Franco Mata
Jefa del Departamento de Antigüedades Medievales del Museo Arqueológico Nacional
(Fragmento del libro de estudio Beato de Cardeña)


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f. 96r, El ángel de la segunda trompeta: el monte en llamas arrojado al mar

Tanto la rama IIa como la IIb figuran de manera similar la ilustración estructurada de forma cuadrada, ideada sin duda por Magio. Como en el Beato de Escalada, los miniaturistas de Gerona, Valcavado y Fernando I disponen primorosos marcos, modalidad que evoluciona hacia la sencillez en el Beato de San Pedro de Cardeña, donde no figura la inscripción mons ardens, presente en el Beato Rylands. La ilustración de aquél constituye una de las más brillantes y coloristas de su autor, que incluye tonos sepias, azules, rojos, verdes y oros, en un derroche de elegancia y buen manejo del dibujo. Se suprimen algunos detalles, como los barcos hundidos y los peces en el mar, que en cambio en el Beato de Arroyo conforman una página narrativa y fiel de las naves del momento. Como advierte Williams, la presencia de los hombres desnudos muertos sólo se justifica como víctimas de los barcos zozobrados. El número de aquéllos coincide con el de Valcavado. En el Beato de Manchester (f. 127v) se aumenta a seis el número de muertos, como en el Beato de Gerona.

Ángela Franco Mata
Jefa del Departamento de Antigüedades Medievales del Museo Arqueológico Nacional
(Fragmento del libro de estudio Beato de Cardeña)


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