Beato de Liébana, códice del Monasterio de San Andrés de Arroyo

Beato de Liébana, códice del Monasterio de San Andrés de Arroyo Mapamundi
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El mundo se representa como un gran círculo de color purpúreo dividido en cuatro partes por bandas acuosas azules con rayas blancas: una vertical, que atraviesa su diámetro; otra horizontal que se extiende por el radio izquierdo más una última vertical, a la derecha, que separa dos masas desiguales de tierra.
 Este círculo, surcado por varios ríos azules, con representaciones esquemáticas de montes, de ciudades como fortalezas y con inscripciones que identifican la topografía, está rodeado por otro, que representa el agua del mar, con diez islas de forma elíptica, animales marinos verdosos de diversa especie –peces, serpientes de mar, dos de ellas luchando contra una figura de cierto carácter clasicista, sirenas pez, lo que posiblemente parezca un pulpo y alguna otra, no muy clara, próxima, por su forma, al calamar. Los seres monstruosos se encuentran en el mar, tal vez por su carácter ignoto y amenazador, aunque no hay que descartar el carácter decorativo que puedan tener.
Se trata, en lo esencial, del tradicional mapa O con T inscrita –anagrama del Orbis Terrarum- que recoge la concepción tripartita referente a los cuatro continentes a los que se añade al Sur, según San Isidoro, una tierra desconocida. El gran eje vertical que divide el círculo se refiere al Mar Mediterráneo; a la izquierda, correspondiente al Norte, está Europa; en el cuarto superior, más pequeño, el Este: Asia; la gran mitad derecha, el Sur, es África y a Mediodía de ella, la tierra ignota.
 
 
Carlos Miranda
Doctor en Historia
Fragmento del libro Beato de San Andrés de Arroyo

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