Libro de los Medicamentos Simples

Libro de los Medicamentos Simples f. 132v

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f. 132v

La rosa es fría en primer grado, y seca en segundo. Tanto la rosa fresca como la seca sirven en medicina. Algunos recogen las rosas una vez se han marchitado, pero entonces no se conservan tan bien. Se debe recolectar las rosas cuando tengan los pétalos abiertos y estén todavía algo rojas. Las rosas que sean de color blanco, negruzco o pálido no deben ser utilizadas en medicina. Cuando se recojan como se ha dicho, se deben poner a secar al sol durante un tiempo, y después se pueden guardar durante tres años. Se hacen muchas cosas con las rosas frescas, pero cuando se encuentra en una medicina que hay que añadir rosas, se deben de poner secar ya que se machacan y se reducen a polvo más fácilmente. Con las rosas frescas se hace la miel rosada, el azúcar rosado, el agua de rosas y el sirope rosado. La miel rosada se hace del siguiente modo. Se coge miel que esté bien hervida y espumada y se meten dentro los pétalos de rosas, quitando los tallos y los brotes que son blancos de un lado y de otro. Las rosas se deben poner cortadas muy menudas. Luego se ponen a cocer la miel y las rosas juntas un poco, hasta que la miel tenga color y olor de rosa y se haya espesado. Se puede guardar durante diez años. Esta miel rosada tiene virtud de confortar a causa del buen olor de las rosas, y de limpiar gracias a la miel. Resulta conveniente dar este remedio en invierno a los flemáticos y a los melancólicos en forma de caldo o meleton hecho de miel rosada y agua. Se le puede dar también a los que están débiles a causa de una enfermedad. Hay que dárselo tres días después de que se hayan bañado. Para limpiar el estómago de humores fríos se debe dar miel rosada en la que se haya cocido cañafístola, añadiéndole tres granos de sal para que se la puedan tomar. El azúcar rosado se hace de la siguiente manera. Se trocean los pétalos de rosa y se mezclan con azúcar, se debe de mezclar y picar todo junto muy bien. A continuación se ponen en una vasija de vidrio donde se dejan durante treinta días al sol, moviéndolas y meneándolas cada día. Se puede guardar durante tres años. El azúcar y las rosas se deben poner en la siguiente cantidad: para tres o cuatro libras de azúcar, como mucho, se debe poner una libra de rosas. El azúcar rosado tiene virtud de constreñir y confortar. Contra el flujo de vientre con sangre se debe mezclar azúcar rosado con una dracma de almáciga como mucho, y dárselo al enfermo. Después se le debe dar agua de rosas o vino donde se haya cocido o bien almáciga o bien clavos de olor. Contra el flujo de vientre sin sangre que se produce a causa de la debilidad de la virtud retentiva, se deben mezclar azúcar rosado y una medicina llamada díctamo blanco o fraxinella, y dárselo al enfermo. Es un remedio que sirve mucho. Contra la debilidad del corazón y la disposición al pasmo que se produce por el calor que hay en los miembros del pecho, se debe dar azúcar rosado o agua de rosas. El sirope rosado se hace de muchas formas. Algunos lo hacen así. Se cuecen las rosas preparadas como se ha dicho antes, luego lo filtran y le añaden azúcar. Hay algunos que lo hacen mejor. Primero ponen las rosas en alguna vasija que tenga el cuello estrecho, y luego echan agua caliente sobre las rosas, dejándola allí durante una noche y un día, lo filtran y le añaden azúcar para hacer el sirope. Hay otros que ponen más cantidad de agua y de rosas en una vasija como la antes dicha hasta que el agua se pone roja, haciendo luego el sirope. Otra forma de hacerlo es picar las rosas y exprimirlas para sacarles el jugo, y hacen con este jugo el sirope. Este es un sirope muy bueno. Debes saber que el sirope de rosas laxa cuando está recién hecho de rosas frescas, pero luego restriñe. Sin embargo el que está hecho con rosas secas restriñe tanto al principio como al final. El sirope de rosas tiene virtud de confortar y de constreñir. Contra el flujo de vientre y los vómitos se debe dar este sirope con agua de lluvia o con agua de rosas. El aceite rosado se hace de la siguiente manera. Algunos cuecen las rosas en aceite de oliva, luego lo filtran y lo guardan. Otros llenan una vasija de vidrio de rosas y de aceite, luego meten la vasija dentro de un caldero lleno de agua hirviendo, haciendo de este modo hervir las rosas con en el aceite. Esta es una forma buena de prepararlo. Hay otros que machacan las rosas frescas con aceite y luego lo ponen todo en una vasija de vidrio al sol durante cuarenta días. Este aceite es bueno. Contra el calentamiento del hígado, untarlo con este aceite. Contra el dolor de cabeza causado por calor, se deben untar la frente y las sienes con el aceite de rosas. Así se hace. Contra el sudor vano que debilita el cuerpo, que procede de la debilidad del corazón, lo mejor es añadir a este aceite polvo de sándalo blanco o rojo si lo hay y, si no, al menos polvo de rosas. Además, para las enfermedades antes dichas se debe poner el aceite rosado en las comidas del enfermo en lugar de aceite común, en especial en el caso del calentamiento de hígado. La forma en que se prepara el agua de rosas no se puede explicar sino se ve hacer. No obstante algunos la preparan así: ponen las rosas y el agua dentro de una botella pequeña de vidrio, y meten esta botella dentro de una vasija llena de agua hirviendo. De este modo cuecen las rosas que hay dentro de la botella con el agua, que se vuelve de color rojo. Luego la ponen al sol. Si se pone mucha agua y pocas rosas, no es una buena preparación. Hay otros que cuecen las rosas con el rocío que tiene, metiéndolas en la botella pequeña como se ha dicho antes, pero sin añadirle más agua que el rocío. El agua de rosas preparado de este modo es muy buena. El agua de rosas tiene virtud de constreñir y de confortar. Contra el flujo de vientre y los vómitos se debe o solamente agua de rosas, o bien hervir en ella almáciga y clavo de olor. Este remedio es especialmente útil contra el flujo causado por debilidad de la virtud retentiva, o el que ha sido provocado por una medicina demasiado violenta o que haya laxado en exceso. Para las encía que está corroídas y enrojecidas a causa de algún humor malo, se deben cocer en agua de rosas clavo de olor y almáciga, luego se debe secar y reducir a polvo. El polvo resultante se diluye en agua de rosas o en jugo de rosas, que es todavía mejor. A continuación el polvo disuelto en el agua de rosas se pone al sol. Esta operación se repite tres o cuatro veces. Por último se untan las encías con este polvo o se esparce por encima. Para los que tienen debilidad de corazón y que está próximos a tener un pasmo, se les debe dar a beber agua de rosas y rociarles la cara con la misma agua. El agua de rosas es adecuada para añadirla a los colirios y otras medicinas líquidas para los ojos, así como para los ungüentos que se recetan para la cara, puesto que quita las manchas y suaviza la piel. Las rosas secas inspiradas por la nariz confortan el cerebro y el corazón y hacen volver los espíritus. Contra el flujo de vientre causado por humor colérico, se debe dar agua de lluvia donde se hayan cocido rosas. Para esto mismo sirve un emplasto hecho de rosas, de clara de huevo y de vino agrio. Se debe aplicar sobre el bajo vientre y los riñones. Para restañar el vómito se debe cocer rosas en vino agrio, mojar con él una esponja y ponerla sobre el estómago. Contra el pasmo se debe dar el agua donde se hayan cocido rosas, o bien el polvo con un huevo pasado por agua. La antera es la flor amarilla que hay dentro de la rosa, de la que ya se ha hablado antes. Debes saber que el jugo de rosas frescas se puede guardar durante un año. Contra el enrojecimiento de los ojos, cuando hay picor y ardor se puede poner encima rosas cocidas en agua.
La salvia es caliente en primer grado y seca en segundo. Tan sólo las hojas y las flores de esta planta son buenas como medicina. Hay dos clases de salvia, la cultivada o común y silvestre, que se llama gordolobo. La salvia sirve como medicina tanto verde como seca, pero la verde es mejor. Se puede guardar durante un año. Cuando en una receta aparece que se añada salvia, se debe entender que es de la común o cultivada. Pero cuando aparece eupatoria o lilifagus hay que entender que es de la silvestre o gordolobo. La salvia común conforta y desgasta y deshacer más los humores que la silvestre, pero la silvestre desopila mejor los conductos. La salvia silvestre o gordolobo tiene una virtud muy similar al castóreo porque conforta los nervios. El vino donde se haya cocido la salvia sirve para la parálisis o perlesía en aquellos que tienen epilepsia, es decir la enfermedad de los que se caen. Si se cuece en vino y luego se pone sobre la parte que está paralizada, es muy útil. Un baño de asiento o aplicar paños calientes humedecidos con el agua sonde la salva habrá cocido, sirve contra toda obstrucción de orina, y para limpiar la matriz, ya que hace evacuar el flujo menstrual retenido. La salsa hecha con salvia, perejil y vino agrio con un poco de pimienta sirve para confortar el apetito y debilita los humores crudos y fríos que hay en el estómago.


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