Splendor Solis

Arma Artis en el Splendor Solis, Harley 3469 (1582, Alemania)  British Library, Londres. Manuscrito Iluminado.

Volver

f. 2r, Arma Artis

La miniatura inicial muestra a dos hombres barbudos conversando, de pie en el umbral de un alto portal rematado en arco, tras el que se abre un paisaje de colinas y un alto cielo. El portal forma parte de un complejo arquitectónico que, en gran medida, queda tapado por una larga tela púrpura con ribete dorado. Ante la tela, que actúa como telón de fondo peraltado, se agrupan los componentes de un escudo de armas: en la parte inferior, un blasón azul con un sol dorado que ostenta otros tres pequeños y redondos rostros solares; sobre el blasón, un yelmo plateado, adornado por hojas de acanto azules decoradas con estrellas doradas y ataviado con una gran corona de oro; en la cimera se observan, abiertas hacia arriba, tres medias lunas plateadas dispuestas de forma concéntrica. La punta de uno de los rayos solares cae hasta el centro de las medias lunas; el rayo emana de un gran sol dorado de rostro amable pero mirada seria, que hace de límite superior de la estructura compuesta por las insignias heráldicas.

 

El escudo de armas no es el del comitente del manuscrito, cuyos colores suelen adornar el inicio de las obras, sino una creación de fantasía con la que el autor brinda el códice al Sol. Así lo confirma la constatación de que el escudo es copia minuciosa de una miniatura del manuscrito alquímico Aurora consurgens, ampliada en el Splendor Solis para incluir un entorno arquitectónico que el miniaturista ha tomado de un aguafuerte de Hans Sebald Beham. Así como la miniatura inicial representa para el lector, y todo aquel que contempla el manuscrito, el punto donde se inicia la lectura del libro, los dos adeptos, ansiosos de conocimiento, se encuentran en el umbral del reino dominado por el sol de la alquimia hermética. El título de la miniatura, «Arma Artis» (Las armas del arte) y la representación de soles y medias lunas remiten a la fuerza cósmica de los planetas, sobre todo a la del Sol, la Luna y Mercurio, que, por su influencia sobre los metales, constituyen las herramientas naturales de la alquimia, calificada como «arte regio», y son considerados aquí como sus «armas».

Jörg Völlnagel
Historiador del Arte e investigador asociado de los Staatliche Museen zu Berlin
(Fragmento del volumen de estudios Splendor Solis)


Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Saber más x