Del gran río Caramorán (río Amarillo) y la gran ciudad de Casiauf (Puzhou)
Saliendo desde el castillo del rey de Oro y yendo hacia poniente durante veinte millas se llega al río llamado Caramorán (el río Amarillo, Huáng Hé), tan grande que no hay puente que lo atraviese, y que desemboca en el mar Océano que rodea el mundo. En sus riberas hay numerosas poblaciones y castillos, con gran cantidad de mercaderes y artesanos. En la región que bordea al río crecen abundantemente la seda y el jengibre y hay una increíble multitud de aves. Por un solo grosso veneciano se pueden comprar tres faisanes.
A dos jornadas de viaje en dirección a poniente se llega a la noble ciudad de Casiauf (Puzhou). Sus habitantes son todos idólatras, al igual que en todo el resto de la provincia de Catay. Es una ciudad de mucha actividad comercial y hay gran cantidad de paños de oro y telas de todo tipo.
Del gran río Caramorán (río Amarillo) y la gran ciudad de Casiauf (Puzhou)
Saliendo desde el castillo del rey de Oro y yendo hacia poniente durante veinte millas se llega al río llamado Caramorán (el río Amarillo, Huáng Hé), tan grande que no hay puente que lo atraviese, y que desemboca en el mar Océano que rodea el mundo. En sus riberas hay numerosas poblaciones y castillos, con gran cantidad de mercaderes y artesanos. En la región que bordea al río crecen abundantemente la seda y el jengibre y hay una increíble multitud de aves. Por un solo grosso veneciano se pueden comprar tres faisanes.
A dos jornadas de viaje en dirección a poniente se llega a la noble ciudad de Casiauf (Puzhou). Sus habitantes son todos idólatras, al igual que en todo el resto de la provincia de Catay. Es una ciudad de mucha actividad comercial y hay gran cantidad de paños de oro y telas de todo tipo.